Testimonios · Eden Riveyra

Lo que dicen las que ya le han dado PLAY a su vida

“Che, te juro que estaba re perdida. Todos me decían qué estudiar, qué hacer, y yo no tenía ni la más pálida idea. Sentía que todos tenían todo claro menos yo. Con Éden fue otra cosa: no me vino a decir qué camino tomar, me ayudó a encontrar lo que yo quería de verdad. Me dio herramientas súper claras y me enseñó que no tengo que ser como nadie. Ahora por fin sé para dónde voy y me siento segura. De verdad, me cambió la vida.”
Nati
“Pues mire, yo llevaba haciendo lo que tocaba: trabajo, todo en orden… pero por dentro me sentía vacía, como si estuviera viviendo la vida de otra. Con Éden entendí que no tengo que quedarme donde no soy feliz. Me ayudó a ver todo lo que valgo, a soltar el miedo y a atreverme a vivir como yo quiero. No fue vaina de un día para otro, pero ella ahí estuvo conmigo, paso a paso. Hoy me siento yo de verdad, y eso no tiene precio, de verdad que no.”
Aleja
“Mira, siempre soñé con tener mi propia entrada, mi dinerito, ¿sabes? Emprender desde mi casa era algo que siempre quise pero nunca creí posible, me sentía que no servía para eso. Tenía una habilidad que siempre tuve pero nunca le di importancia, la tenía como en segundo plano… y resulta que justo ahí estaba mi propósito de vida. Con Éden hicimos mi mapa, lo fuimos armando juntas, y hoy estoy felizmente emprendiendo desde mi casa. No solo estoy cumpliendo un sueño, sino que ya me llega un ingreso extra que me da tanta tranquilidad. Si tú también tienes algo que quieres hacer y crees que ya no puedes, te digo que sí se puede, y ella te ayuda a encontrarlo.”
Chabelita
“Durante muchísimo tiempo creí que no tenía nada especial que ofrecer, que yo no tenía ningún talento que valiera la pena. Me pasaba los días mirando a las demás pensando que todas tenían algo que yo no tenía. Pero poco a poco fui descubriendo que traía muchos dones guardados desde que nací, cosas que hago con el corazón y que de verdad sirven a los demás. No era yo que no servía, era yo que no me había dado permiso de florecer. Hoy me doy cuenta de que hay mucha gente que necesita precisamente lo que yo tengo para dar. Siento que por fin estoy viviendo de verdad, que no estoy nomás pasando por la vida, sino que estoy dejando huella con lo que soy. ¡Y eso no tiene precio, neta!”
Karen — 29 años
“Siempre decía que cocinar era nomás cosa de casa, algo que hacía por costumbre y que no servía para más. ‘Es nomás mi gusto’, me decía. Nunca se me ocurrió que aquello que me sale del alma y que hago con tanto cariño pudiera ser algo más. Hoy estoy echándole ganas y compartiendo lo que sé con otras mujeres, y ayudándolas a descubrir también sus propios dones. No sabía que lo que más me gusta hacer podía también darme un ingreso y sentirme útil y valorada. Ahora sé que lo que llevo entre manos es un regalo de Dios, y que compartirlo me llena el corazón de pura alegría.”
Lupita — 40 años
“Llevaba años soñando con hacer ese viaje con mis amigas, pero el miedo me tenía agarrá. No sabía si sería capaz de organizarlo, si me saldría bien, si sería suficiente… y al final me lancé. Y mira qué cosa bonita: me gustó tanto planificar cada detalle, ver cómo todo iba tomando forma y verlas disfrutar a tope, que me di cuenta de que eso es parte de lo que soy. Ahora quiero dedicarme a organizar viajes para otras personas, porque sé lo que cuesta dar el paso, y sé lo bonito que es cuando por fin lo haces. Me fui, disfruté como una enana y volví con el corazón lleno.”
Marce — 33 años
“Siempre pensé que lo que estudié y lo que sé hacer solo servía si trabajaba para alguien más, que yo no podía montarme mi propio camino. Creía que tenía que encajarme en lo que otros esperaban de mí, calladita y haciendo lo que me tocaba. Pero poco a poco me fui dando cuenta de que puedo trabajar por mi cuenta, a mi ritmo, con mi forma de hacer las cosas, sin que nadie me mande ni me ponga trabas. Ahora me siento dueña de mí, de mi vida y de mi profesión, sin que nadie me explote. Por fin siento que estoy en mi sitio, y eso no tiene nombre.”
Sole — 34 años
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